¿Dónde poner a Cristóbal Colón?

Menudo trasiego con los nombres de las calles, de las plazas, de los monumentos y de las distinciones. Hoy te lo quitan, hoy te lo pongo… ¿quién te lo quitará? ¿El revanchismo, la envidia…? No lo creo. ¿La ignorancia, la falta de respeto por la historia…? Lo que fue, fue. Lo que aconteció, aconteció. Ni yo ni nadie podemos rectificar ni deshacer el pasado. Yo no puedo meterme en una máquina del tiempo para corregir el pasado a mi gusto o según mi voluntad. Agua pasada  no mueve molino.

En mi opinión una actitud respetuosa con la historia es aprender de ella y evitar los errores del pasado. Aprender de sus traspiés para no tener que volver a padecerlos y así mejorar este mundo, esta sociedad (si uno es  ambicioso), o para superarse uno mismo siendo más realista.

No puedo rectificar la historia, ni convencer de sus errores a los antepasados; pero sí que puedo paliar las consecuencias que nos atañen en nuestro presente. Que mi paso por la vida signifique un granito de mejorar a mi alrededor y en mi entorno.

Todo totalitarismo, absolutismo y  cualquier tipo de imposición (“trágala”) son posiciones a superar porque están en la composición de estos lodos que a todos nos salpican y embadurnan, y nos paralizan.

Dar la vuelta a la tortilla es repetir la misma actitud que criticamos y caer en los mismos defectos que queremos corregir y superar. No soy positivo cuando no respeto a los demás porque no son, ni piensan como yo; ni los respeto como yo me respeto a mi mismo. Ni les doy un voto de confianza; ni los valoro por lo que son y valen. Y no los aprecio como a iguales; con idénticos derechos y obligaciones, y de posibilidades. Cuando los rechazo.

Habrá quien piense que estoy equivocado, que divago, que no me defino ni me comprometo. Pueden tener razón. Les ruego que manifiesten sus puntos de vista y sus razones; que digan lo que pretenden y cómo lograrlo, yo tampoco lo sé. Pero siempre con  lealtad y con la presunción de que todos queremos lo mejor para todos y que desaparezcan las injusticias y la opresión.

Que modifiquen nombres de calles, que quiten o impongan medallas y distinciones… pero no podemos cambiar el papel de Colón en la historia, aunque sí clarificarlo y situarlo en su justo lugar , con perspectiva y respeto.

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