El año de la recuperación

Apenas llevamos una semana de este nuevo año y ya estamos hartos de escuchar que este va a ser el año de la recuperación, ¿de la recuperación de qué? ¿Del trabajo?, ¿de la sanidad?, ¿de la educación?, ¿de los derechos sociales y políticos?, ¿de la igualdad?, ¿de la dignidad?, ¿tal vez de la ilusión? Por favor, señores del Gobierno, concreten, que no estamos ya para sobresaltos ni para nuevas desilusiones ni desengaños, que están poniendo a prueba nuestra capacidad de aguante, y a lo mejor nos da por estallar.

No creo que este vaya a ser el año de la recuperación, salvo que milagrosamente ocurra un cambio que suponga una verdadera revolución. Que el PP deje el gobierno y que se presente una alternativa real que cambie la manera de hacer las cosas, pero de tal forma que no tenga apenas parecido con lo que ahora conocemos. Porque de no ser así, seguiremos teniendo una ley educativa que pretende cualquier cosa menos educar a nuestros hijos; nuestros derechos políticos y sociales seguirán reducidos, especialmente los de las mujeres con la ley del aborto; seguiremos con la ley de (in)seguridad ciudadana, con la de administración local, con las que expulsan a toda una generación de jóvenes de nuestro país asegurándose de que no vuelvan…

Y que el paro baje no quiere decir, por desgracia, que se estén creando nuevos puestos de trabajo, ¡dejen de engañarnos! No es que no se esté creando empleo, es que se sigue destruyendo. Es que si ya se te ha acabado la prestación por desempleo y todas las ayudas posibles y en años no te han llamado para ofrecerte un puesto de trabajo ¿para qué vas a seguir apuntado al paro? Y si te vas del país, te quitan la prestación y la sanidad. Esa es la gente que hace que el paro baje, no nos engañemos. Además, la cifra de parados aún sigue siendo muy superior a la del año 2011 cuando llegaron al gobierno.

No es que no tenga ganas de celebrar una recuperación, es que estoy cansada de tantas mentiras, de que jueguen con la ilusión de la gente, de que hablen de recuperación los que no se van a recuperar de nada porque nada han perdido; -eso en el peor de los casos, ya que muchos más bien han ganado-, pues eso, harta de que los que nada han perdido ni tienen que perder traten de convencer a los que lo han perdido casi todo y no van a recuperar casi nada, de que este año se recuperarán. Ojalá me equivoque pero mientras los ingresos no llegan o no suben y los gastos no hacen más que seguir creciendo, este año será difícil recuperarse aunque sólo sea económicamente.

Pero intentando ser positiva, si este va a ser el año de la recuperación, será porque finalmente aparecerá una alternativa política que de verdad va a cambiar el curso de las cosas, que nos dará la esperanza de que existe otra posibilidad, otro sistema mejor, porque -señores de ahí arriba- más de lo mismo ya hemos visto a quien beneficia, a unos pocos y siempre a los mismos y no está solucionando nada.

2 comentaris a “El año de la recuperación

  1. Hola Sarah:
    Demoledor artículo. Pero tienes razón, ya no nos quedan reservas, para seguir soportando tanto engaño, tanta desinformación, tantas mentiras, tanto egoísmo de los que más tienen, y de quienes los representan políticamente, tanta insolidaridad, tanta…
    Y lo peor es ese falta de esperanza, en una alternativa creíble y posible, que pudiera poner de nuevo las cosas en su sitio, al menos en el sitio que ocupaban hace unos años.
    Un fuerte abrazo,

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