Ha muerto Zygmunt Bauman

En mi colaboración de ayer- Optimistas, pesimistas y escépticoshacía referencia al sociólogo polaco Zygmunt Bauman, fallecido ayer a los 92 años,  al escribir (aun sin citarla) sobre la modernidad “sólida y líquida”, expresiones que popularizó al referirse y denunciar las desigualdades, inseguridades y debilidades que azotan las sociedades occidentales.

“Si continuamos produciendo tanto, sobreexplotando los recursos del planeta, y no damos importancia al cambio climático, nuestros nietos afrontarán una guerra prácticamente inevitable (…). La globalización económica, así como la criminal y la terrorista, ya forman parte de la realidad; la globalización política, sin embargo, aún no ha comenzado (…). Hoy por hoy, nuestra única certeza es la incertidumbre. Las redes sociales hacen que la gente se sienta un poco mejor que la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización que vivimos: son muy útiles, pero son una trampa”. En mi colaboración de mañana, la segunda parte de Optimistas, pesimistas y escépticos, haré referencia explícita a tales parámetros como exponentes de una posmodernidad injusta, intolerante, inestable e incierta.

Su obra se dirigía a “gente corriente que lucha por conservar la humanidad”.  La tragedia de los refugiados, con una Europa ciega, sorda y muda, fue objeto de su último ensayo (Desconocidos a la puerta de su casa. Arcadia 2016) “La migración masiva no es, ni mucho menos, un fenómeno nuevo. Ha acompañado la era moderna desde sus inicios, si bien cambiando una y otra vez e invirtiendo su de vez en cuando la dirección”, escribía Bauman en el último ensayo que publicó en vida, centrado en analizar la llamada “crisis de los refugiados” y la pérdida progresiva de derechos de los ciudadanos. “Nuestro estilo de vida -añadía- implica que haya personas que sobran”.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *