Indignidad ante la muerte

Vivo en la convicción de que, por regla general, nadie quiere morir. Pero ese inevitable paso todos pretendemos darlo con la mayor dignidad posible. Lo que pase en el segundo después ya se escapa a nuestro control y nuestro cuerpo pasa jurídicamente de ser una persona a una cosa.

Uno, a mi edad, cree que está curado de espantos pero, desgraciadamente, no es así. En Palma, en el Hospital General, se hizo y publicó una foto en la que aparecía el traslado de un cadáver por una terraza bajo la lluvia debido a la avería de un ascensor y la información que acompañaba a dicha foto explicaba que bajo la lluvia y bajo las temperaturas que hemos tenido últimamente también se trasladaban los enfermos en un Hospital destinado a los cuidados paliativos. Un Hospital destinado a que ese paso al que me refería antes sea lo más sencillo y menos doloroso posible.

Esa foto, así como la información de que se han cancelado las visitas de los niños al Pediatra en el PAC de Sineu me sugiere que algo no se está haciendo bien en la Sanidad de nuestra comunidad.
Los gobernantes que tienen a su cargo gestionar los recursos públicos parece que no han entendido cuáles son las primeras necesidades de la sociedad y por el contrario nos ofrecen a los ciudadanos una ópera bufa en el Parlament impropia de un país democrático; los que decían que no eran como los demás se comportan igual o peor que los demás y los demás, con el único objetivo de seguir pisando moqueta y ocupar una poltrona más grande que la que tienen, van a lo suyo dando la espalda a los abnegados ciudadanos.

Parece que con la destitución de la señor Huertas ha finalizado este episodio pero me quedan algunas preguntas que seguramente no obtendrán respuesta, señores Armengol, Thomas, Prohens, Font, Percay, Barceló y Jarabo, ¿en qué ha mejorado la vida de los ciudadanos el cese de la señora Huertas? La búsqueda de la felicidad es un comportamiento inherente al hombre desde que es hombre; por ello, ¿creen de verdad que los ciudadanos de Baleares somos más felices tras esos penosos acontecimientos?

Espero que algún día los líderes de este pequeño país dejen de ser cortoplacistas, ventajistas y capaces de vender su alma al diablo por un palmo de moqueta y algún canapé y se preocupen por nosotros, los ciudadanos, que no sus siervos. Un poco de altura de miras, señores. Que pasen un buen día.

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