La mano y la pata

Si yo fuera un militante destacado del PP, cosa que, evidentemente, no soy, y el partido en pleno, con el Sr. Rajoy a la cabeza, comenzase a ensalzarme en todas las ocasiones, sinceramente, me preocuparía, ya que existen múltiples ejemplos de pasar de ser, en muy poco tiempo, “militante ejemplar y modelo a seguir”, a ser “esa persona de la que Vd. me habla no es miembro del PP” (a no ser que durante el proceso te mueras y pases a ser santo o por lo menos Beato), y a tener serios problemas en los Tribunales de Justicia.

Creo que no hace falta enumerar los múltiples casos que avalan mi anterior afirmación, ya que presumo que están en el recuerdo de todos.

En estos momentos, el recién elegido, por mayoría a “la búlgara”, Presidente del partido en la C.A. Autónoma de Murcia se ha visto obligado a dimitir por “dignidad democrática”, y por responsabilidad personal, para evitar el gravísimo peligro de que tomara el gobierno un tripartito. Se olvidó, involuntariamente, de decir, que se acababa el plazo para evitar una moción de censura a la que al final se adheriría C’s, hartos del ninguneo sistemático por parte del PP.

Es decir, que según las malas lenguas, la “dimisión” no ha sido tan voluntaria y personal como quiere aparentar el PP ¿Pero, le vamos a hacer caso a los maldicientes?

El Sr. Sánchez, Pedro Antonio, además del caso Auditorio, desencadenante de la situación, parece ser que va a tener que afrontar su presunta implicación en la trama Púnica. Pero, de momento, no entraré en esta última, ya que va muy retrasada en su instrucción. Así que nos centraremos en el citado caso Auditorio, donde, sin tener en cuenta las “cervecitas” y la destitución, un tanto sorprendente del fiscal, sigue en la situación de investigado.

La línea de defensa que sigue de manera unánime el PP es que pudo “meter la pata”, pero que no “metió mano al cajón”.

Desde el punto de vista legal, puede ser un buen argumento ya que la Justicia, aparentemente, no penaliza a “los/as tontos/as de baba” que no se enteran de nada, pero…

Sí, hay un pero, o, al menos, por mi parte ¿No se declara una parte muy importante de miembros del citado partido como liberales (la otra se declara ultra liberal)? Entonces, hay una cosa que no me cuadra.

El PP. mantiene que en el caso Auditorio no hubo ningún tipo de malversación de caudales públicos, solamente algunos errores de forma. Pues bien, como yo no tengo ningún poder para que prevalezca mi hipótesis, voy a admitir (teóricamente) que esta afirmación sea real. Pero lo que si que parece incuestionable es que estos errores supusieron un gasto innecesario e irresponsable de unos seis millones de euros.

Y de ahí viene mi perplejidad ¿Qué hubiesen hecho todos los liberales y los ultra liberales con D. Pedro Antonio Sánchez si hubiese sido el gestor de una empresa privada en la cual hubiesen tenido ellos intereses? ¿Admitirían el error y lo mantendrían al frente de la empresa?

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