La primera prueba del algodón, los presupuestos

Mariano Rajoy es Presidente del Gobierno Español gracias a los votos del PP (¡faltaría más!), un voto canario, los propios de Ciudadanos y la imprescindible abstención de los socialistas. El posicionamiento de cada protagonista es claro.

El renovado Presidente tiene como máximo objetivo el consolidar la senda del crecimiento económico y del empleo, así como seguir gozando de nuestro nivel de bienestar, que sus políticas han posibilitado. El PP, liderado por Rajoy, es el único que puede seguir garantizando que España seguirá yendo bien, aplicando las mismas recetas que empleaba durante su mandato de mayoría absoluta. Dicho lo cual, el Presidente reconoce que gobernar en minoría le obliga a dialogar, pactar y llegar a acuerdos con otros partidos (básicamente C,s y PSOE). En pocos días surgirá el primer reto, la primera prueba del algodón: el Presupuesto 2017, así como las reformas que nos exigen la UE por valor de 5.500 millones de euros.  ¿Nuevos recortes? Es muy probable que el borrador que el PP presentó hace unos meses a la Comisión Europea (que fue rechazado) sea la base de su proyecto del Presupuesto 2.017. La intervención de Rajoy el pasado jueves dejó patente su buen talante con el PNV (que podría aplicar a otras fuerzas políticas, especialmente del grupo mixto) con el objetivo de conseguir su VºBª a los presupuestos a cambio de algunos trueques relacionados con el Cupo y/o el tren de alta velocidad. Es una realidad que el gobierno de turno (aunque esté en minoría) tiene cierta discrecionalidad de movimientos en el destino y gestión de las inversiones presupuestarias.

Los socialistas lo tienen crudo. El discurso oficial, relatado por el converso Antonio Hernando, es que su abstención (no unánime) no es un cheque en blanco a Rajoy y sus políticas. Por responsabilidad le han facilitado la Presidencia, pero a partir de mañana se ubicarán en la bancada de la oposición. Difícil lo tienen, y lo seguirán teniendo, poder explicar y justificar el actual “donde dije digo, digo Diego”. No me cabe duda de que el Presidente Rajoy y sus acólitos de C’s le pedirán (¡le exigirán!) a los socialistas responsabilidad (¿otra vez?) para garantizar la gobernabilidad. El precedente es claro: los socialistas han posibilitado la Presidencia del Gobierno a Rajoy “gratis et amore”, sin exigir nada a cambio. Difícil, por no decir imposible, será el poder plantear con Podemos un Presupuesto alternativo o modificaciones significativas. Tampoco les resultará fácil con otras fuerzas políticas minoritarias, que  tienen claro que el que maneja el mango de la sartén de los recursos es el gobierno. Los socialistas, tocados del ala como están, ¿querrán, sabrán y podrán, mantener su “no” a unos hipotéticos presupuestos que consoliden las clásicas políticas de los populares? En su caso, ¿cuáles serán las exigencias mínimas (y máximas) para que puedan aprobarse los Presupuestos de 2017?

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *