La turistifobia del ministro

El ministro responsable de energía, Álvaro Nadal, aquel que ante los subidones sin control de los recibos de la luz afirmaba sin ningún rubor que tales subidas dependían del hombre o mujer del tiempo (léase si llovía o no), es también Ministro. Y, como no podía ser de otra manera, en la Feria de Turismo que se está celebrando en Berlín, el señor Ministro ha destacado  por su grado de ignorancia y memez al referirse a la actividad turística concretamente de Balears.

Por aquello de que por la boca muere el pez el Ministro nos acusa de turistifóbicos, léase personas que odian al turismo y a los turistas, simplemente porque nos sentimos preocupados por una excesiva masificación de turistas durante los meses de plena temporada alta. Las razones de nuestra turistifobia son “políticas” (¿?). Tal ministro no se entera, o no quiere enterarse. Reproduzco una vez más unos datos y juicios de valor que comparten no sólo los ecologistas, sino también múltiples importantes empresarios del sector turístico. EL Institut d’Estadística de les Illes Balears, organismo dependiente de la Dirección General de Economía, analiza y evalúa el Índice de Presión Humana (IPH) sobre nuestros territorios insulares. La mediana de tal presión en 2002 era de 1.546.803 personas, alcanzando en 2016 la cifra de 1.968.212 personas. Pero lo más significativo y preocupante es que el pasado 9 de agosto, en plena temporada turística, la presión humana, el número de personas que convivíamos en nuestra isla fue de 2.036.132, rozando el doble de nuestra población “natural”. El 31 de agosto fue el día de menos saturación del mes, llegando al 1.803.427 personas.

Tal presión implica incluso entre nuestros visitantes (especialmente entre los repetidores que habían gozado de una isla más “libre”), una percepción de excesiva masificación en determinadas playas, carreteras… además de sobredimensionar un buen número de infraestructuras, equipamientos y servicios (vgr. carreteras, depuradoras, desalinizadoras…) cuyos costes de mantenimiento en los largos meses de baja utilización recae en los bolsillos de los ciudadanos. Tal situación es insostenible, y así lo piensan expertos e incluso responsables del sector turístico, si no queremos seguir basando nuestra competitividad básicamente en una actividad híper intensiva basada en el sol y playa. El denominado Turismo Sostenible es (o debería ser) algo más que un slogan, y resulta incompatible con la insostenible carga humana sobre un territorio insular como el nuestro, limitado y frágil por naturaleza.

Pero hay más. Relevantes empresarios turísticos le interpelan muy educadamente: “¿para cuando las inversiones en zonas maduras y la rebaja del IVA turístico que nos prometió? Respuesta:” ¿Cómo vais a necesitar rebajas del IVA si estáis subiendo los precios al 4%?” No se entera de nada.

La Presidenta Armengol le pide que reforme la ley para declarar turísticos todos los arrendamientos de menos de 30 días para que luego la Comunidad pueda regularlo para evitar la masificación de turistas en zonas turísticas. Su respuesta fue que promete estudiarlo pero sin comprometerse. Sólo le inquieta que el alquiler turístico pueda ser “un foco de dinero negro” (¡realidad cierta!) pero no su repercusión negativa en nuestro producto negativo. Sigue sin enterarse de nada.

La susodicha Presidenta, la nuestra, le muestra su enojo por el bloqueo parlamentario que el dúo PP/C,s han hecho a la propuesta de la tarifa plana de 30 euros en los vuelos ínter islas. Respuesta ministerial. “¿Qué es eso de la tarifa plana? Vosotros tenéis 35% de descuento de residente por volar ¿no?” No se entera de nada.

 

Conclusión: los turistifóbicos no somos los residentes en estas islas. El turistifóbico auténtico es  Álvaro Nadal, ministro de turismo, que no se entera o no se quiere enterar.

Un comentari a “La turistifobia del ministro

  1. Es molt propi dels governs de la metropoli (Madrid) que no s’enterin dels problemes i preocupacions de les colònies (Illes Balears). L’única preocupació que tenen es dur-se’n el màxim de dobles possibles cap a la capital de la metròpoli

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