Muralla

Lo canta Ana Belén, con esa capacidad de convertirse en esfinge, con esa posibilidad de ser profeta en su tiempo, incluso “pisa lunas” para nostálgicos. Gracias por tu ayuda. Seguiremos vivos para estar junto a ti, hasta que nos vayamos.

Hete aquí, que en un pequeño reino desafectado en las cosas del “día a día”, por las normas permanentes y constitucionalistas transicionales aparece la noticia de que alguien va a construir un muro en el extranjero. Para los de este reino no es novedad tenemos dos enclaves en el continente del sur, al otro lado de “Perejil” y “Alborán”, con dos vallados perimetrales de altura superior a los seis metros, luego esto se repite en cada provincia con un centro al menos para la reeducación de los supuestos delincuentes, separados por edades y sexos aquí en esta ínsula tenemos cantidad. Por esto no entiendo el escándalo de que un país democrático decida separase de otro también del estilo con un valladar, para conseguir evitar que algunos habitantes no cumplidores con la legislación vigente se vayan hacia el sur. No es un invento; en la mayoría de las películas de origen californiano, la sugerencia después de un delito es huir al país del sur y cruzar la frontera. Ahora les va a resultar más difícil, cuando se construya esta frontera, de Monterrey a Tijuana. Más complicado resulta en el área marítima, todo el golfo y los océanos. Me parece injusto no incluir en este proyecto los Países del Norte, que también deberían ser protegidos, aunque el esfuerzo económico sería mayor pero merecería la pena.

Los extremo orientales, llamados chinos, cuando fueron simplemente objeto de curiosidad, y fabricantes de jarrones y dinastías, llegaron a la sabía conclusión de que el mandarín debiera construir un muro que les permitiese aislarse del mundo de los mongoles, y de todos los del este independientemente del color de su piel. No lo consiguieron; resultaba caro, y eso que ellos lo hacen todo muy económico.

Esa práctica, por cierto muy antigua del aislacionismo, del distancianismo, se corresponde con la cultura actual. Si algo te molesta le pones una valla y le hablas en Británico, como mucho en Cantones para que no te entiendan si estas en zona Mandarín. No hay problema ya que tienen más de trescientos idiomas.

Aquí en esta Isla deberíamos tomar medidas contra el insecto vector. Control de bacterias, complicado con el de hongos y virus. ¿Poner otro muro? Toma ya, que vengo de Valladolid y no tengo descuento de residente, me voy en alta velocidad a Levante y no me piden ningún certificado. Luego ya nos pasarán la factura en los presupuesto del estado. Trapicheos inviolables, situaciones fuera del aforo. La Isla, el continente, el archipiélago, ¿dónde poner el muro? Conceptos erráticos. Me gusta más cierra la muralla.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *