No a la guerra, otra vez

Como ya pasó hace años el ¡NO A LA GUERRA! retumba en las paredes de nuestro corazón. No es un sentimiento, es un principio. La guerra no es la solución de nada y además es un negocio. Un negocio que se propicia gracias al uso más impulsivo de los gobernantes de culpar un país, zona del mundo o religión de la sinrazón que ha atacado a sus conciudadanos.

Esta comprobado, la guerra no ha servido de nada tras la caída de la torres gemelas. La guerra lo único que ha hecho es generar más guerra y nuevas formas de enfrentamientos. La situación se ha complicado tanto que ni tan siquiera sirve una explicación, ya hemos dado la vuelta a calcetín varías veces y sigue igual de maltrecho. Paso de Afganistán a Irak, pasando, entre otros, por el estado fallido que es Somalia y exploto donde explota siempre, en oriente medio. Y siempre con el petróleo y la religión de comparsa.

Estos que utilizan la guerra con sus propios intereses, venden armas y trafican con petróleo, personas… Estos mismos, pero con intereses sobre los intereses, declaran la guerra. La guerra a las víctimas, la guerra a los refugiados, la guerra a los que no son culpables. Es una sensación de secuestro, soy un escudo humano de una Europa temerosa que considera el “ojo por ojo” como una forma de hacer política. Pues yo digo, ¡NO EN MI NOMBRE!

Claro que quiero la paz, pero no con más guerra. La solución está ahí y todos lo sabemos. La financiación, los paraísos fiscales hacen crecer económicamente el terrorismo internacional y lo hacen exponencialmente más peligroso. El control financiero podría ser un pacto donde no se derramará sangre, ir más allá implica una solución global y transfronteriza con un planteamiento realista y a 20 años con el impulso de la ONU. Los parches nunca han solucionado cosas en el tablero internacional.

Un parche fue lo que los miembros de la UE negociaban sobre los refugiados, fue tan triste que de aquel parche ahora salen borbotones de incoherencias. Estas van directas a señalar a las víctimas como culpables, haciendo de las excepciones la norma. Los refugiados son mejor acogidos en países sin recursos que en el la unión de países que quiere “eliminar” de lo que ellos huyen. Resulta intolerable que Europa no se solidarice con los refugiados cuando ha sido un exportador de estos desde hace más de un siglo.

Desde mi pequeña isla solo puedo tener la perspectiva de la ola de voluntarios que se ofrecieron a acoger refugiados en sus casas (oportunidad perdida en la burocracia y enfriada en la diplomacia), no hay oportunidad para el humanismo en las guerras, por desgracia no da dinero. Es quizás la autorregulación de los mercados la que nos hace ver que las fronteras impiden pasar personas pero dejan autopistas para los misiles.

Desde este rincón del mediterráneo este sábado a las 20h nos solidarizaremos con las víctimas inocentes, pidiendo el fin de la guerra, otra vez. La guerra será negada una y otra vez hasta que encontremos la solución de la paz. Además mostraremos el apoyo a unas víctimas que estén donde estén se lo merecen. Estigmatizarlas por procedencia o religión siempre puede ser la forma más fácil de distanciarse de ellas, pero nadie lo haría con los inocentes de París.

No a la guerra, otra vez!

Desde Ibiza #NoEnNuestroNombre

http://www.noasusguerras.es/

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *