Podemos morir de éxito

Ayer expuse con datos reales y objetivos una realidad cuanto menos muy preocupantes. Las cifras de turistas que tienen previsto pasar sus vacaciones en nuestra Comunidad parece que van a superar todas las previsiones.No las voy a repetir, sólo recordar la más significativa: 30.000.000 de plazas de vuelo para el verano 2017. Lo cual permite augurar unos excelentes resultados empresariales, de lo cual me alegro.

Tal situación de euforia empresarial debería repercutir, como es lógico,en mejorar los niveles salariales, contraactuales y de bienestar de las personas que directa o indirectamente dedican sus esfuerzos profesionales y laborales a la actividad turística.Pero, no es así.

Según datos oficiales los salarios en Baleares disminuyeron un 1% en el año 2016 en el que se produjeron unos índices de crecimiento económico espectaculares. A tal dato hay que añadirle otro: el IPC, el coste de la vida, en nuestra Comunidad subió un 3% durante el 2.016. Resultado final: el poder adquisitivo medio disminuyó un 4%.

Detrás de estos datos, además de afectar a un gran número de familia, tiene otra grave consecuencia para el presente y futuro de nuestra economía: el consumo interior, base de un crecimiento sostenido y sostenible, no sólo no aumenta sino que disminuye.

Visto lo visto no resulta extraño que en un reciente informe de la U.E. Balears es una de las comunidades con menor progreso social. Este índice, que elabora la Comisión Europea, pretende ser una herramienta para medir el desarrollo de las distintas regiones más allá del crecimiento del PIB y se basa en parámetros como el acceso a la atención sanitaria, la calidad y el coste de la vivienda, la seguridad, el acceso a la educación superior y la contaminación ambiental, condiciones contractuales en materia laboral dignas…..Balears figura como la segunda comunidad por la cola (sólo por delante de Andalucía) en aspectos como la calidad del entorno, el acceso a la salud y al conocimiento y el bienestar; está entre las cuatro últimas en materia de inclusión e igualdad de oportunidades y es la comunidad española con un índice más bajo de formación básica.

Los expertos lo atribuyen también a los bajos salarios, la precarización laboral y la desigual distribución de la riqueza.

Podemos morir de éxito!

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