Quizá no podamos

Tras semanas sin asomarnos al Periscopi, lo volvemos en esta con energías renovadas, y como casi siempre, con un cierto halo de indignación…de la buena y de la mala. Indignados porque creemos que debemos seguir pensando en movilizarnos, en movernos en pos de una sociedad más justa y mejor y que esa es la postura adecuada, la que toca ahora…pero indignados también porque vuelven a aparecer informaciones venenosas desde los diferentes medios de masas…

Al que suscribe le corrió en suerte presidir el domingo 25 de mayo una mesa electoral, experiencia que debería tener toda/o ciudadano/a. Como sorprendente, como mínimo, puede calificarse la experiencia: 9 apoderados del PP, 3 ó 4 del PSOE, una persona de EU, una de Podemos, una de Partido X y ERC que vino a chequear los resultados….resultados que fueron curiosos: la suma de votos de la izquierda superaba holgadamente la del PP (por no decir del PSOE, que casi no llego al 40 % del PP). Y ahí nos dimos cuenta muchos del poder de Podemos (juego de palabras, gracias al latín)… y de las caras de la gente del PSOE y un poco del personal de EU.

A partir de ese día, muchas cosas están pasando en nuestro dormido país. Desde un interés renaciente por la política al miedo de los acomodados partidos clásicos (de todos), pasando por la abdicación marciana del monarca y, cómo no, de la aparición de informaciones interesadas sobre el miedo al demonio rojo.

Muchos de nosotros/as todavía somos escépticos sobre la nueva formación ciudadana, obviamente nos referimos a Podemos. Escepticismo basado en la omnipresencia del líder, en la multitud de apariciones del Sr. Iglesias y en el exceso de protagonismo del mismo. Todo movimiento social, si bien requiere de un líder para ser identificado, no debería únicamente identificarse con este, si realmente es movimiento social y ciudadano. A pesar de ello, el mensaje claro, recolector del hastío hacia la coyuntura actual es de tal peso que la balanza puede inclinarse hacia un “tal vez, ¿por qué no?”…pero la campaña mediática, inmediata y sin fundamentar de los medios de comunicación nacionales contra esta emergente formación hacen que cada vez sean más las simpatías que se sienten hacia la nueva formación, por rechazo al tremendismo preponderante… y por la curiosidad de un inicio de preocupación por las organizaciones sociales.

El miedo a perder la silla ha propiciado que las patas de las mismas se acerquen a la tarima y el canguelo aparezca con fuerza máxima en el status quo político: el preponderante PP se ve en la calle, PSOE se ve…en la ignominia, IU entiende que ha perdido el tren (pero que puede volver a cogerlo en la próxima parada). Y el rey se aforará para siempre. ¿Por qué tanto miedo, por qué tanta inquietud, por qué abunda el pánico entre los y las poderosas/os? Por lo que venimos compartiendo este año: porque han visto que existe alguien más fuera de la rosa y la gaviota, y que estamos excitados y dispuestos a casi todo.

Puede darse la circunstancia de que no pueda darse un cambio inmediato, quizá entre todas las fuerzas ciudadanas (de izquierda y derecha) logremos el desapalancamiento de la clase política, el fin de los privilegios del pasado siglo, la expulsión del ladrón de la res pública. Pero lo que nadie nos va a poder sustraer será la libertad de movernos, en la calle, en las redes y en los espacios cotidianos. Seamos capaces de poder seguir diciendo que esto no nos gusta y que no van a volver a engañarnos cambiando líneas editoriales de periódicos de presunta izquierda, asustándonos con las siete plagas de Egipto y con el fin de la opulencia…. Pena nos da una sociedad fácil de engañar, irreflexiva, pero rabia produce el burdo intento manipulador de ciertas esferas sociales. Quizá no Podamos, pero ya hemos podido algo hacer. Un juez justo y unas elecciones ganadas por los/as abstencionistas y por la ciudadanía descontenta han hecho abdicar a un rey, miles de personas hemos manifestado nuestro hartazgo y cientos de miles seguirán gritando que no queremos ser vasallos, que el trabajo es un derecho irrenunciable, la vivienda no es lujo, y la educación y la sanidad no están de rebajas. A partir de ahí, señores /as IU, señores /as Podemos, señores /as Partido X, señores /as Equos e, incluso, señores /as PSOE…empezaremos a hablar, sin darles ninguna otra opción. Y de ahí hacia arriba, sin mirar hacia abajo.

Podemos, pero no podríamos resistir nuevas decepciones. Señores Iglesias, también están avisados. La ciudadanía se mueve pero también se mueve contra uno…Del mismo modo que no estamos creyendo mentiras de nadie, tampoco creeremos las suyas, en caso de que estas afloren. Se darán intentos de desestabilización, deserciones del proyecto, ataques furibundos desde dentro y desde fuera, pero ha llegado el momento de alcanzar ser un partido ciudadano, sin caer en el asamblearismo y mostrando imagen de responsabilidad, sin concesiones a dedo pero sin estructuras disparatadas, imposibles de gestionar… Gran responsabilidad la que les viene, pues deben ilusionar a quienes somos escépticos y mantener la llama de la creencia en quienes ya les apoyado. El tiempo, implacable juez, ofrecerá luz.

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