Ser «progre» es ya «retro»

El pasado sábado amanecíamos con la muerte de Fidel Castro. Los comentarios no se hicieron esperar. La izquierda progresista, la misma que tiene en su haber el monopolio de la moralidad y la justicia, rápidamente se apresuraba a glorificar una dictadura como la de Castro con sanidad y educación católicas. Porque no se engañen, en Cuba todos estudian… marxismo, no Kant o Hegel o Foucault, en Cuba no todos pueden salir a la calle y decir lo que piensan sin arriesgarse a represalias, en Cuba, ese gran burdel de USA y Europa, se ha pasado hambre, de comida y de justicia. Pablo Iglesias sentenció, según declaraciones de La Vanguardia, que se había ido «un referente de la dignidad lationamericana» (La Vanguardia 26/11/2016). No sé a qué dignidad se refiere el señor Iglesias. Si pretende aplicar la misma que Fidel Castro, con paredones, represaliados políticos y censura, mejor que lo deje de lado y se dedique a otra cosa, quizás a ser cura obrero, porque hasta en la docencia universitaria debe ser un talibán estalinista. El mundo no ha sido justo con América Latina, no vamos a defender el colonialismo indefendible, ni las manipulaciones y experimentos sociales del imperio Norteamericano. Pero no olvidemos tampoco, como han hecho muchos partidarios locales de la izquierda bienpensante, que todo lo venido de la patria de William James, de Richard Rorty o de Gore Vidal es imperialismo e infantilismo de Coca-Cola. Entre otras cosas, Europa es Europa porque se ganó una II Guerra Mundial. Porque, pese a telones de acero que sobrevuelan de nuevo, se impuso imperfectamente la democracia, aún en su más mísera formalidad y porque USA intervino junto a Churchill y las potencias aliadas.

Decía Lenin a Fernando de los Ríos que para qué querían la libertad los rusos, a lo que el ilustre socialista y masón respondió: «para ser libres». Con tanta dignidad temo que acabemos de nuevo en algún Gulag posmoderno. El discurso de la igualdad o la dignidad sólo tiene sentido a la luz de la libertad y de la humanidad que, bajo ningún pretexto, puede ser cercenada. Gaspar Llamazares, del pecio de IU, tampoco se quedó corto con un artículo que, supongo, entre otros medios, apareció en Diario de Mallorca, «Fidel y Fidel Castro (FC)». Entre otras cosas, señalaba que «puso a un país de recursos modestos en la primera división de derechos sociales». Ni el señor Iglesias ni el docto Llamazares tienen idea de dignidad o derechos sociales, pues para ambos conceptos, es requisito indispensable poder decir lo que se piensa, ser libre para ser libre. El primero, lo quiera o no, practica el más absurdo de los populismos por no decir la misma demagogia que ya conocemos de regímenes anteriores. El segundo, galeno de profesión, es mejor que se dedique a la Historia de la Medicina y enseñe cómo se hacían las sangrías en el s. XIII, no vaya a ser que, como a Franco, lo hagan doctor honoris causa por alguna universidad diciendo que, cual buen cirujano, supo cercenar el miembro gangrenado del estado. Mejor dejar de lado la medicina social de Llamazares. Tanto Fidel como Llamazares saben mucho de cataplasmas inservibles y triacas magnas, pero de sociología y economía, nada. Por no saber, ni preguntar. Para cataplasmas, los discursos de Fidel que necesitaban de ciencia más moderna capaz de sondar la vejiga de los asistentes.  Si esa es la dignidad que nos espera con ellos, la derivada de su medicina social, la de quienes confunden ésa y los derechos e ignoran la autonomía como fundamento de la libertad, emigremos, salgamos corriendo. No han leído a Kant y, lo peor de todo, creen que no les hace falta. Todos sabemos lo que es Cuba, lo que ha sido y qué ha sucedido con la libertad de expresión. Se ha ido un tirano, un asesino como Pinochet, como Franco o como Stalin, celebrémoslo. El heroísmo de David frente a Goliat es pura mitología, un cuento de hadas en el que algunos reaccionarios siguen queriendo creer como en Papa Noël.

Entre las declaraciones de Iglesias y de Gaspar Llamazares queda bien claro qué es lo que cierta izquierda trasnochada piensa sobre la dictadura. Está claro que son comunistas con cédula de limpieza de sangre. El concepto de «dictadura del proletariado» -que obviamente se antoja como imposible y deviene dictadura a secas- no les es en absoluto ajeno. Eso es el comunismo, ésa es la izquierda afín a los planteamientos totalitarios que nada ha aprendido del pasado siglo XX y, como no vayamos con cuidado, eso será lo que nos volveremos a encontrar. Ser «progre» como Iglesias o Llamazares o tantos anónimos socialistas que no han digerido todavía el congreso del 79 es realmente «retro», por no decir casposo y cerril. Eso no es estar a la altura de las circunstancias y no lo es porque no se sabe ni cuáles son esas.

La CRUE debería plantearse firmar un Erasmus colectivo con Corea del Norte para enviar de viaje de estudios a todos estos defensores del comunismo, ya sea de Fidel o del amado líder Kim Jong Un. No sé si en mi universidad hay docentes capacitados para ello. Lo que me sorprende es que si los hay, no les hayan ofrecido ya una plaza en la universidad de la Habana o en Corea del Norte y hayan decidido quedarse aquí. Debe ser que el paraíso puede esperar y, mientras tanto, conviene estar in partibus infidelibus como algunos cardenales de la nomenklatura vaticana. Mientras tanto, espero tener algún enchufe para que al menos en el Gulag me traten bien. Sabidas son las corruptelas de los regímenes comunistas además de las del PP. Rita Barberá debe estar con Fidel en el infierno disfrutando del «caloret» porque Pinochet, el muy católico, sí fue absuelto por Roma, no por la Historia, como tampoco Franco. Todos sabemos que a Carlsbad, bien fuera en época de la Primera República Checoslovaca –la del gran Masaryk-, bien en época del totalitarismo que le tocó sufrir a Patocka o a Hrábal, no iba cualquiera. El bueno de K. Popper, otra mente lúcida del pasado s. XX,  ya señaló que  quienes prometieron paraísos en la Tierra no produjeron sino infiernos. Cuba ha sido uno de los hoyos profundos y pérfidos del dantesco espectáculo del totalitarismo, todavía queda Corea del Norte y algunos sitios más quizás más próximos o a la vuelta de la esquina. Desgraciadamente esta hidra tiene muchas cabezas.

3 comentaris a “Ser «progre» es ya «retro»

  1. Que Santa Llúcia li conservi la vista. Què la butxaca, miamisme, imperialisme i antisolidaritat ja se’ls conserva vostè mateix. Ja veu, doctor en filosofia per Salamanca, i professor a la UIB (tanta sort que a la majoria d’universitaris no els convencen els discursos teòrics, construïts, dels doctors, sinó els exemples de les actituds humanes de les persones).

    Imagini que si ser “progre” ja és ser “retro” (finals del segle XIX?), què no ha de ser el ser “conservador, neolliberal, o neocon”?, “carca”? (finals del segle XVI?).

    1. Ser progre es ya retro y esto nos lo muestra. Sólo una opinión que se nos presenta. Ni un sólo argumento. ¿Es que acaso calificar sin más, sin explicar el motivo por el que se dice lo que se dice, es argumentar? ¿Será la vanidad quizás? ¿Será el mero gusto de ver el mundo arder?

      1. Bon dia.
        Vol arguments?
        1 http://elperiscopi.com/fidel-i-les-dificultats-per-a-construir-una-nova-societat/
        2 Franquisme, Pinochet, Videla, Miami, La Contra, Abriles, Carmona, PP (paradigma de la corrupció i de les polítiques antisocials i de diferències abismals, injustícia i sectarisme), ciudadanos (les persones al servei de la llei, per antiga i injusta que sigui en lloc de la llei al servei de les persones, igual que el pp. Per què? “Porque lo mando yo utilizando la ley “mordaza” y no la razón, ni la seducción ni el convencimiento”. I vostè demana arguments?), Vietnam, Cochinos, Iran, Iraq, Afganistà, Libia, Siria, Palestina, Abu Ghraib, Guantánamo, Marhuenda (Cuál de tus amigos te regaló el título universitario de profesor. Cuántas matrículas tiene tu expediente académico), Inda (“risitas”),…
        3 Aquest artícle i la vostra intervenció en la “lengua del imperio” en un país catalano-parlant.
        4 No sé per què me molest en respondre-vos. És tan evident com que els cercles són rodons i els quadrats són quadrats (i no, com dieu vosaltres, que els cercles són quadrats i que la mare de Deu nom Joana). I qui no ho veu o no ho vol veure és per que està molt allunyat en el temps… passat. I tan evident que tanmateix la dreta casernària seguirà mentint i atribuint als altres els seus propis defectes i atorgant-se les virtuts dels altres.

        En política o es fa política pels poderosos llunyans i els seus capitals (los mercados e intereses capitalistas e imperialistas USA) o per a les persones properes i les seves necessitats i benestar. O per a robar or per a damunt de tot, o per a produir i preservar el medioambient, les persones, els drets humans, la vertadera participació (democràcia real), igualtat,… Si el segon és ser “retro” el primer no té nom.

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