Sigue la tragicomedia catalana

En el momento de escribir este artículo han pasado más de veinticuatro horas desde que en Cataluña, sin esperar siquiera a la constitución del gobierno, cuatro diputados electos, representantes de una coalición y un partido cuyos votos no alcanzaron ni el 50% de los votos en las recientes elecciones, presentaron una propuesta de resolución para el inicio de un “proceso de creación del estado catalán independiente en forma de república”. Y además por el procedimiento de urgencia.

Tras haber leído dicha propuesta de resolución detenidamente, uno no puede por menos que asombrarse ante la cantidad de ilegalidades contenidas en ella. No hace falta ser un docto jurista para advertir que ninguno de los nueve puntos que constan en el escrito se ajusta a la legalidad, o si lo prefieren, son claramente ilegales. Es más; en el punto sexto, y para que no quede la más mínima duda, “como depositarios de la soberanía y expresión del poder constituyente, reitera que este Parlamento y el proceso de desconexión democrática no se supeditará a las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional…”. Blanco y en botella.

La mera presentación, con sello de entrada en el Registro General del Parlamento de Cataluña, desde mi punto de vista reúne los requisitos necesarios para ser considerada un intento de delito de secesión, pero hasta el momento no ha tenido respuesta oficial alguna si exceptuamos una breve declaración institucional leída por el Presidente del Gobierno. Jordi Turull i Negre, Marta Rovira i Vergés, Anna Gabriel i Sabaté y Antonio Baños Boncompany, sus firmantes, no han sido siquiera llamados a declarar ni por la policía, ni por la fiscalía ni por el abogado del Estado, mientras el Sr. Rajoy aseguraba que no le temblará la mano si dicha resolución acaba siendo aprobada.

¿Es que hay que esperar a la aprobación del Parlamento catalán para exigir que se cumplan las leyes vigentes cuando unos señores precisamente están diciendo a las claras que lo que pretenden es precisamente no cumplirlas? Ustedes mismos

5 comentaris a “Sigue la tragicomedia catalana

    1. Esta claro que Españistan tiene que seguir unida,tiene que volver a ser un gran imperio, la independencia sinònimo de secesiòn, contrario a los postulados de Una, Grande I….atada.
      Vaya m. Antidemocràtica este artìculo,ni Franco lo mejoraria..
      Las leyes por encima de la democràcia?? Fascismo en estado puro…las leyes impedian derribar el muro de Berlin,viajar a una negra en el sitio reservado para blancos en Alabama, las leyes de Nüremberg no considerava humanos a los judios
      …lo.dicho, este ‘fenòmeno’se ha olvidado o no sabe en que consiste la voluntad de un pueblo. Però cuando ha habido conciencia democratica en España???

  1. PARA NADA ni en ningùn lugar la palabra ‘democràcia’ o ‘voluntad popular’,o mayoritaria en el pseudoartìculo,que muy bien podria haber salido del ‘Volkischer Beobachter’ castellano: ABC,La Razòn, i demas canallesca vocacional…

  2. Jaime Payeras: por supuesto que no querer ser español no es delito. El problema no radica en los catalanes que no quieren serlo, sino en los que sí quieren. Que

  3. Joan R. Bosch S.: tu sarta de ataques ad hominem y descalificaciones te califican y no merecen comentarios, pero aún así te responderé sólo con un detalle. Ya que citas el genocidio a los judíos, Hitler salió de las urnas. Este es un caso que demuestra que los gobernantes no pueden estar al margen de la ley. No hay democracia sin un Estado de Derecho y respeto a las leyes, te lo dice uno que no estaría en contra de una hipotética independencia de Cataluña.

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