¡Sorprendido! Ni con unos ni con otros

¡Uff!, qué hostia me acaba de dar lo cotidiano, me han despertado del letargo.
Mi hijo de 10 años me pide que le ayude con los deberes, mañana tiene examen. Aún me pica la cara, le he tenido que preguntar las capitales de provincias de España, con los Topónimos en Català. Yo, que defiendo que el topónimo de mi Ciudad sea Palma y que Ourense no sea Orense, no comparto que a los estudiantes se les haga aprenderse que Cádiz sea Cadis ni que a Huesca se la llame Osca, igual que creo más eficiente y efectivo que se estudie la geografía internacional en inglés en aquellos ámbitos de claro predominio del uso compartido del inglés. Podría deberse mi reacción a valorar simplemente que esto que estudia mi hijo no es real o simplemente que le servirá para poco. Pero me temo que con este ejemplo y esta ostia vespertina voy más allá, más lejos de lo que pueda ser un simple disparate.

El tema de la lengua es algo que la derecha ha querido poner en la agenda mediática a golpe de decreto, quizás para tapar los muchos problemas que nos asaltan cada día; pero la cuestión es que la oposición da síntomas a nivel parlamentario y autonómico también se ha focalizado más en el problema lingüístico que en la calidad educativa.
Cuestión que lo que sirve para entenderse como son los idiomas, al final se utilizan como armas arrojadizas por unos y por otros, mientras a nivel educativo la incoherencia sigue reinando nuestros bajos resultados académicos.

Al final unos y otros quieren levantar un muro cada uno a un lado con una sociedad dividida. Yo me siento raro, no me encuentro en ninguna de esas dos mitades, igual voy como un funambulista por el sendero que marca el alambre de espinos que perfila ese muro en su parte superior y mi ostia va a ser aun más grande ya que del lado que caiga voy a recibir.

La cuestión es que aun me pica más cuando no solo la derecha utiliza la cuestión lingüística como arma arrojadiza, veo y siento como en las primarias de mi partido hay interés por focalizar en este tema y se lanzan estrategias encubiertas de desgastes a la Candidata Aina Calvo, a razón del TIL. Y no puedo más que lamentar que la página Web de la candidata Francina Armengol no esté en castellano, síntoma de que una cosa son las palabras y otra los hechos. Quizás un síntoma de las prioridades políticas y de la importancia que le da a comunicarse con una parte de la población y entender que frente a las reivindicaciones históricas nacionalistas de ambos bandos. La lengua es un derecho de ciudadanía, derechos de una realidad sociopolítica en la que conviven dos idiomas oficiales y que las personas son las beneficiarias del derecho a usarla y recibir información en la que sea de su libre elección, y como no, la educación debe ser equitativa a nivel lingüístico para ofrecer las mejores competencias y capacidades a las personas a las que van dirigidas.

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