¡Tocado, pero no hundido!

“Siento ser el que dé las malas noticias, pero ya os lo advertí el pasado verano cuando dije que Donald Trump sería el candidato republicano a la presidencia. Y ahora traigo unas noticias aún peores y más deprimentes: Donald J. Trump va a ganar las elecciones en noviembre. Este ignorante, peligroso y miserable payaso a tiempo parcial y sociópata a tiempo completo será el próximo presidente de Estados Unidos”.

Este fue el acertado vaticinio que el polémico documentalista Michael Moore publicó en su blog del The Huffington Post el pasado mes de julio y que transformó al cineasta de Michigan en una suerte de Nostradamus al vaticinar el triunfo de Donald Trump racista, misógino, xenófobo, homófobo y autoritario de derechas, en las elecciones presidenciales de 2016, celebradas el pasado martes día 8.

Montañas de analistas, ensayistas, escribidores de diferentes pelajes, procedencia y capacidad han escrito, pontificado, anatemizado a tirios y troyanos, a derecha e izquierda dando su opinión sobre los motivos (siempre a posteriori) del porqué ha pasado lo que ha pasado, pero para su absoluto escarnio sólo dos personas dieron con antelación en la diana, Michael Moore un año antes  y, nada menos que 16 años antes, el equipo guionista  de los Simpson, con Matt Groening a la cabeza, quienes imaginaron con antelación que Donald Trump sería presidente de EEUU y la “empollona” de Lisa quien sucedería al magnate tras pasar por la Casa Blanca.

Digno de estudio como acertaron, además de merecer todo nuestro reconocimiento.

Dicho esto, son también dignas de estudio las diferentes reacciones de los partidos políticos, de entre los cuales voy a centrarme en el del partido democrático norteamericano y del PSOE en nuestro País, partidos lo más parecidos (al menos en lo de perdedores) en cada País, guardando las distancias y las diferencias (para que los puristas no se suban a la parra).

En América, el senador de Vermont Bernie Sanders, derrotado por Hillary Clinton en las primarias demócratas, y Keith Ellison, una figura progresista emergente y aspirante favorito a liderar el partido, abogan por desviar los esfuerzos del partido de la élite rica progresista a los trabajadores, y planean la reconstrucción de un Partido Demócrata que ha ignorado a la clase trabajadora.

El senador, que se describe a sí mismo como socialista democrático, ha asegurado que: “Ahora necesitamos crear un movimiento de base de millones de personas que quieran transformar este país”.

Sanders no dejó de criticar  a su partido por no haberse dado cuenta que el trabajador estadounidense medio estaba trabajando más horas por menos salario, que estaba enfadado y que estaba “extremadamente preocupado por la generación futura”.

Preguntado si apoyaría a los líderes demócratas del Congreso afines a este cambio, apuntó: “No me interesan los líderes, me interesa construir un movimiento que transforme este país”.

Dejó claro que: “Deberíamos poner a los votantes primero, no a los donantes. Queremos y agradecemos a los donantes, pero esto va de los tipos en la barbería, la señora en la cafetería y la gente preocupada porque cierre su fábrica”.

Sanders explicó que quiere que los recursos del partido se destinen a movilizar a los votantes a nivel local. “Tienen que estar en el punto de mira de todo lo que hacemos. Necesitamos empoderarles en todo el país. Así es cómo nos recuperaremos. Y lo haremos”.

Hasta aquí condensado el pensamiento que está cogiendo fuerza en el partido demócrata norteamericano después de la fuerte azotaina política recibida el pasado día 8.

¿Y el Partido Socialista Obrero Español que hace?, ¿Cuál es la respuesta a esta falta de sintonía con el electorado?, ¿Qué declaraciones están realizando los que ahora tienen el poder en el partido?, ¿Se nota un cambio de rumbo, se nota que quieran acercarse al militante?, ¿Se realiza algún acercamiento al votante?, ¿Algún dirigente ha hecho alguna propuesta dirigida a los votantes, a los militantes?, ¿Alguien ha hecho alguna declaración de principios, como no sea asegurarse el sillón otros cuatro años?.

La rapidez como han empezado a reaccionar en el Partido Demócrata norteamericano contrasta con la lentitud en reaccionar del PSOE, sin un liderazgo claro, con una gestora (en plena ilegalidad, es un órgano no previsto en los estatutos del partido) que sigue empecinada en aplazar el 39º Congreso varios meses, con un único objetivo, desactivar definitivamente a Pedro Sánchez, al que aún se teme más que a una granizada, y que Susana Díaz entre bajo palio y a caballo (como cualquier Franco que se precie) allá por la fiesta del Corpus Christi.

El Partido Demócrata parece tocado, pero no hundido. ¿Y el PSOE?

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