Tópico típico

¿Has tomado nota de las veces que te han dicho o has dicho en estos días “Feliz año Nuevo”? Pues eso es un típico tópico de finales y comienzo de año. Como tal puede ser dicho de muchas maneras, con intenciones y contenidos también muy diversos. Hagamos unas reflexiones al respecto y desentrañemos algunas posibles trampas que se esconden en este tópico típico.

Primero, el año no es nuevo para muchísima gente que ya lleva unos cuantos años viviendo en este planeta. El uno de enero es el día siguiente al treinta uno de diciembre. Las preocupaciones, las dificultades y los problemas siguen siendo los mismos, nada ha cambiado, nada se ha solucionado ni personalmente, ni familiarmente, ni económicamente, ni socialmente, ni políticamente… El tiempo es como un río que fluye y fluye por muchas presas, pantanos o embalses que le quieras construir para que se pare. Tú eres el mismo con tus cualidades, capacidades, vicios y virtudes, fobias y temores, penas y aspiraciones, logros y frustraciones, salud o enfermedades. No podemos mantener que el año sea NUEVO. Viejo, arrugado y zurcido como el anterior eso es lo que es.

Además los chinos, los incas, los budistas, los hindúes, los musulmanes, los animistas, etc. tienen otros finales y principios de años diferentes a los nuestros.

El tiempo es continuo por muchas divisiones, particiones o etiquetas que le queramos poner para dominarlo y someterlo. No tenemos al tiempo, es él quién nos tiene y atrapa; no podemos perder tiempo, es el tiempo quién nos pierde o nos gana.

De NUEVO, nada.

Segundo, desear al prójimo y a nosotros mismos un FELIZ año sí que es algo muy importante y fundamental para todos. Desear felicidad es un estupendo y muy humano deseo, pero un deseo muy comprometido. Es una bendición que lanzamos con la intención de empeñarnos en alcanzar la. Todos tenemos que esforzarnos para logarlo. Tengo que procurar ser feliz haciendo felices a los que me rodean, a los que comparten con nosotros su tiempo. Cuando deseo a alguien un “Feliz año nuevo” le estoy diciendo: “cuenta conmigo para conseguirlo” “quiero que compartamos felicidades”. No caer en la cuenta de esta implicación es una felonía, una traición, una hipocresía.

De FELIZ, lo que tú quieras.

Toma nota: ¡Feliz año nuevo 2017!

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