Trump, el gendarme, regaña y humilla a sus socios de la OTAN

Recientemente tuvo lugar en Bruselas una reunión de la OTAN, en la cual se  trataron temas de suma importancia i quedó claro y fuera de toda duda quien manda en la OTAN, máxime después de que Trump decidiera convocar una importante e “improvisada” reunión pública con  los medios de difusión presentes. Con los líderes de los 27 países que forman tan importante Institución, en la que el “Todopoderoso” Trump, además de regañarlos públicamente les exigió como “si de morosos se tratara” que se pongan al día en cuanto a su deuda con la organización antes mencionada y exigirles que aparte del dinero que deben, tienen que para dales “garantías” de protección, contribuir valga la redundancia  con más dinero.

De igual forma, ni corto ni perezoso, ante miradas, susurros, y gestos inequívocos de consternación y cobardía, en una intervención xenófoba afirmaba: “Ustedes tienen miles y miles de personas entrando por sus países y extendiéndose por todas partes y en muchos casos no tenemos idea de quienes son. ¡Debemos ser duros! ¡Debemos ser fuertes y debemos ser reafirmantes!”

Por si no bastara, “el gendarme del Orbe” públicamente desplazó de manera [humillante] al “atrevido” Primer Ministro de Montenegro, Douko Marcovic, por intentar (pobrecito) salir en una portada de los grandes medios cerca de su admirado Trump.

Ante tanto menosprecio y humillación, ni siquiera cuando una vez más Trump trazo un vínculo vergonzoso entre la Inmigración y el Terrorismo, ninguno de los mandatarios tuvo el valor, ni con la boca chiquita de discrepar [sino todo lo contrario] de él.

Para terminar, recordemos que la mayoría de los allí presentes, incluido los medios de difusión que  pocos meses antes de ser elegido presidente lo catalogaban, día sí y día también, como un ser humano “loco-racista-violento-antifeminista-defraudador- de impuestos-impresentable, fascista, etc.”. Me pregunto por qué no aprovecharon el momento histórico para en su presencia preguntar por sus “argumentos y razones”. ¿Porque será?  La respuesta es obvia y simple: todos los allí presentes (¡sumisos!) en mayor o menor grado no tenían valor, y mucho menos moral. Basta ver, por aquello de que “la cara es el espejo de alma”, la cara de satisfacción y sumisión de Rajoy saludando al gendarme Trump.

Analicen y saquen sus propias conclusiones.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *