Una chapuza

Pues sí, una vez mas, este gobierno ha intentado aquello tan viejo de cambiar para que nada cambie. Me refiero al tema de las hipotecas, desahucio, i otras hierbas que en estos momentos están en boca de todos, tanto en tertulias, charlas de café y hasta en reuniones familiares.

Esta vergüenza nacional ha logrado aunar acciones de colectivos muy diferentes, abogados, jueces, ongs, etc. El único que no se entera es el gobierno, o por diversos motivos hace oídos sordos.

Es incomprensible, que bancos o el sistema financiero en general, que han sido rescatados generosamente por las administraciones, con el dinero de los impuestos de todos los españoles, también con los de los desahuciados, sean tan inmunes a los gritos desesperados de tanta gente. Esta sordera, que podríamos entender por parte de bancos y cajas, al fin y al cabo lo suyo es el negocio, es altamente incomprensible en un gobierno democrático, aunque sea de derechas, cuyo deber primordial es defender a los ciudadanos ,sean de la condición social que sean , pero muy especialmente, a los que mas problemas tienen.

No vale decir que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Esto es querer culpar a las víctimas de la avaricia y la voracidad de un sistema financiero sin ningún tipo de control y cuya única finalidad era aumentar el número de hipotecas para presentar a final de año unos balances que de alguna manera justificaban los sueldos millonarios, yo diría que indecentes de sus ejecutivos.

¿Qué culpa tiene un ciudadano, o como podría prever esta persona que una crisis bestial le dejaría sin trabajo, debido a una crisis económica que ningún gobierno pudo prevenir? El decreto de buenas prácticas, que puso en marcha Rajoy, ya se ha visto que no servía para nada, ¿cómo pudieron pensar que los bancos entenderían de buena voluntad o solidaridad?

Bien pues ahora insisten, en algo parecido, ¿Quien podrá acogerse a esta moratoria de dos años? Tiene tantos condicionantes que difícilmente alguien cumplirá los requisitos exigidos. Pero además hay otro tema que nadie ha aclarado. ¿Qué pasa con los intereses? Sabe el gobierno que los intereses de demora que cobran los bancos a los que no pueden pagar llega al 28%, claro que más que intereses esto es usura, pero a lo que íbamos, ¿se para también el cobro de estos intereses de demora?

En este país donde la ley hipotecaria data de principios del siglo pasado, no cabe otra solución que derogar esta ley, por muchos afectados por las cédulas hipotecarias y presentar otra en el parlamento, que se compatible con un país democrático y que no ofrezca dudas de legalidad a las autoridades europeas como está pasando ahora. Y esto que dichas autoridades no se las puede calificar precisamente de progresistas.

Ha hecho muy bien el PSOE en no querer participar en esta trágala, otro mas, si quiere recuperar la credibilidad entre la ciudadanía, es su deber y su obligación en cualquier ámbito ya sea autonómico local o estatal, oponerse a que se siga con esta indecencia qué nos avergüenza a todos los españoles como personas y también como país. Declaraciones como las de la exministra de vivienda, M A Trujillo, deberían se sancionadas por los órganos competentes del PSOE, porque son una inmoralidad y porque le hacen un flaco favor a sus intentos de rectificación de determinadas políticas que se llevaron a cabo durante la última legislatura.

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